Historia del Parque Nacional de Aigüestortes

Situado en el Pirineo leridano, el Parque Nacional de Aigüestortes es hoy en día uno de los mayores atractivos turísticos de la zona para aquellos a los que les gusta disfrutar de la naturaleza. El parque recibe cada año la visita de miles de personas llegadas desde todas las partes del mundo.

Historia del Parque Nacional de Aigüestortes

Historia del Parque Nacional de Aigüestortes. Foto by Francisco Valero.

El Parque Nacional de Aigüestortes tiene su origen en el Parque Nacional del Alto Pirineo, fundado en 1932. Con este nombre permaneció hasta 1955, cuando su denominación se cambió por la de Parque Nacional de Aiguas Tortas y Lago de San Mauricio. Aunque en su origen la superficie del parque era de 9.851 hectáreas, a día de hoy la superficie que tiene la consideración de parque nacional ocupa 13.900 hectáreas, extendiéndose la zona periférica de protección hasta las 26.079 hectáreas.

En 1957 comenzaron a regularse las actividades que podían y no podían llevarse a cabo dentro del territorio del parque, prohibiéndose la caza y regulándose la pesca. En 1979 tras la entrada en vigor del Estatuto de Cataluña se comenzaron las primeras inversiones para mejorar las zonas de accesos, realizar el mantenimiento y reforzar el sistema de información a los visitantes.

Desde entonces se han dictado diversas normas que han afectado a cuestiones como la extensión del parque o su gestión. En 1988 una ley de la Generalitat llevó a cabo una reclasificación del parque que provocó que el Estado no reconociera a Aigüestortes como un parque nacional.

En 1997 tras una sentencia del Tribunal Constitucional se reconoce la gestión de los parques nacionales por parte de las Comunidades Autónomas y el Parque Nacional de Aigüestortes vuelve a formar parte de la red de parques nacionales.

Hoy en día el parque de Aigüestortes es uno de los enclaves naturales más reconocidos dentro del Pirineo y en los últimos años se ha mejorado su oferta de servicios para atraer a un público cada vez mayor.

Se han habilitado pasarelas de madera que facilitan el acceso a los enclaves más visitados del parque por parte de las personas con movilidad reducida, se ha impulsado la actividad deportiva dentro del parque con carreras de alta montaña y se han rehabilitado las rutas que usaban los judíos durante la Segunda Guerra Mundial para huir del holocausto. Todo ello ha conseguido que este parque resulte cada vez más atractivo desde el punto de vista turístico.

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